Las Rayas

                                                                                                                                                             

El camino que recorre La Bajada de la Virgen desde La Dehesa hasta Valverde está dividido en rayas, que marcan antiguos límites jurisdiccionales de los diferentes pueblos o comarcas de la isla, que eran El Barrio, La Villa, San Andrés, Isora, Sabinosa y El Pinar, agrupándose en años recientes la de El Golfo, lo cual ha suscitado ciertas polémicas sobre la localización y trayecto que ha de portar la Imagen este pueblo.

Los bailarines de El Golfo habían perdido su raya en los años treinta, y en La Bajada de 1.977 solicitaron que les fuera devuelta. Les fue concedido el tramo desde las cercanías de La Cruz de Los Reyes hasta el cruce de la carretera general en su desvío hacia la Hoya de El Morcillo.

Las Rayas que hoy existen en el recorrido del Camino de La Virgen son las siguientes: en la piedra del Regidor toman la Virgen los bailarines de Sabinosa, que la entregan en la Piedra de Binto a los de El Pinar, quienes la pasan a los de El Golfo, en las cercanías de la Cruz de Los Reyes, entegándola otra vez a los piñeros que la conducen hasta Las Asomadas, donde se la entregan a los de San Andrés e Isora, que la llevan hasta Las Chamuscadas, donde la reciben los de El Barrio, que la entregan a los de Tiñor en la Punta del Castaño, presidiendo los de Valverde desde el Barranco del Obispo hasta la Villa.

En las rayas la Virgen es objeto de rivalidad entre el pueblo que la entrega y el que ha de recibirla, así los bailarines retrasan el ritmo de su danza para entregar a la «Madre Amada» unos minutos más tarde. Este es el contrapunto de la unidad y la hermandad que reina a lo largo de toda la peregrinación, en la que se comparten bebida y comida con familiares y visitantes.

Los bailarines de cada pueblo con su alcalde pedáneo esperan en su raya con el santo patrono de su pueblo, se abre la comitiva hasta que el guío indica la venia, se cambia de pito y alzanco la voz se oye ¡Viva la Virgen, viva!

Entre las rayas hay algunas paradas rituales para descansar del duro camino, a veces es cuesta abajo y otras cuesta arriba, en La Gorona de Sabinosa, en La Cruz de los Humilladeros (última asomada desde la que se ve el Santurario de La Virgen), en la Cruz del Niño y en Las Cuatro Esquinas. En esos momentos, la Virgen da dos vueltas sobre sí misma como señal de bendición.

La parada más larga es la que se hace en torno a las 12 de la mañana en la Cruz de Los Reyes, cénit del ritual y de la fiesta, donde se recitan las loas a la Virgen y se comparte el mantel.

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