Iglesia de Frontera

La iglesia de Frontera es conocida como iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria; está ubicada al pie de la Montaña de Joapira y ha dado nombre también al entorno en el que se halla. Según las investigaciones del historiador Dacio Darias, el primitivo templo se construyó en el año 1.615 por la iniciativa del capitán y regidor de la isla, Blas de Acosta Padrón.

Tras el temporal que azotó El Hierro en el año 1.722, el edificio hubo de ser restaurado dos años más tarde con la colaboración económica de los vecinos del pago de El Golfo.

En sus principios, el edificio era una ermita de pequeñas dimensiones que se llenaba con facilidad, sobre todo en época de muda, cuando las gentes de todos los pueblos de la isla se trasladaban a El Golfo para recolectar los frutos de sus tierras.

De esta manera, el obispo valora positivamente la construcción de un nuevo edificio y su proclamación como parroquia. Es el 1 de marzo de 1.811 cuando se inicia la construcción del nuevo santurario en el mismo lugar donde se encontraba la primitiva ermita, siendo en 1.818 cuando concluyen sus obras, fecha que se puede observar en la fachada del templo.

Su aspecto exterior es apaisado con muros planos, austero y de somero juego cromático entre la cal y la cantería. La fachada tiene de ancho 17,60 metros, donde hay una puerta de 2 metros con arco escarzano, al igual que una ventana alta por donde se ilumina el coro. El remate es trilobulado y recorrido por cantería vista, al igual que los huecos y las esquinas en bandas.

El templo posee 3 naves, la central es de 5,86 metros y las laterales son algo más estrechas, separadas entre sí por arcos de medio punto sobre pilares cilíndricos de cantería vista que descansan sobre basas toscanas. La nave central es más larga, donde un arco de medio punto la introduce en el presbiterio y la capilla mayor. Por los laterales se pueden encontrar sendas puertas de acceso, con arco de medio punto y parejas de ventanas escarzanas.

La construcción del campanario es posterior a la finalización del templo en 1.818, siendo finalizado a finales de la década de los ochenta. Su particular enclave, en la cima de la Montaña Joapira, tiene como función y estrategia el que la gente de todo el valle pueda oír bien el sonido de sus campanas.

La torre fue remodelada a mediados del siglo XX, añadiéndosele un nuevo cuerpo, y así el actual campanario está formado por tres cuerpos, de base cruciforme el primero, cúbico el segundo y octogonal el tercero, donde se alojan sus cuatro campanas.

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