Camino de La Virgen

                                                                                                                                                             

El camino de la Virgen está trazado sobre primitivas rutas por donde los pastores conducían su ganado hacia las tierras comunales de La Dehesa. Atraviesa la isla desde el suroeste hasta el noroeste. Según los pastores y campesinos, el camino debe ser respetado, tirando las paredes de los cercados y pisando los sembrados que se interpongan a su paso.

El trayecto del Camino de la Virgen supera los 26 kilómetros y se divide en tramos o rayas, según la Imagen cambia de bailarines o se hacen paradas para descansar del duro peregrinaje.

Muchos peregrinos llegan al Santuario desde la noche anterior y han dormido en las Cuevas del Caracol, debajo de algún árbol o han pasado la noche cantando, recitando loas, velando a la Virgen o charlando con los familiares y amigos. Otros van llegando a primera hora de la mañana. A las 5:00 horas, da comienzo la misa de los peregrinos oficiada por el párroco de Valverde, y a su término, a las 6:00 horas, comienzan a sonar los pitos y los tambores, que no pararán durante todo el recorrido hasta llegar a la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción, en Valvede.

Al dejar la ermita se toma el camino que atraviesa la montaña que protege al Santuario, la Imagen es trasladada por las autoridades insulares y las de la cofradía de la Virgen hasta la Piedra del Regidor, sobre la que se hace reposar hasta que llegue el alba. En este punto la Madre Amada es entregada al pueblo, siendo los primeros en tomarla los bailarines de Sabinosa, que continuarán el viaje por el camino de trazado delimitado por paredes de piedra, aunque en algunos tramos se sale de la pista para tomar pequeños atajos.

A medida que se asciende, si el cielo está despejado se pueden contemplar magníficos parajes de la zona comunal de La Dehesa, pero si hay bruma baja en la cumbre, habrá que ir bien abrigado para combatir el frío reinante.

El camino se va haciendo cada vez más pendiente y al llegar a los 1.000 metros de altitud cambia de una vegetación de pastizales al fayal-brezal, para llegar al borde del letime, en La Gorona, donde se contempla gran parte de La Dehesa al sur, y el Valle de El Golfo, al norte. En un pequeño pedestal que hay en un promontorio, se coloca a la Virgen y se hace una segunda parada. A partir de aquí, el camino sigue más o menos la línea del borde del letime hasta poco antes de llegar a la Montaña de Los Humilladeros, donde se hace la tercera parada en la Cruz de Los Humilladeros.

Prosiguiendo por el camino, éste se hace recto y discurre por laderas de jable negro; es la zona denominada Llanos de Binto, situada por encia de las laderas del Julan. En el punto del trayecto, el camino y la pista que va hacia La Dehesa coinciden, hasta que el camino de la Virgen se sale a la izquierda para tomar nuevamente la cumbre en dirección a Malpaso.

Llegados hasta este punto, el camino comienza a subir desde los 1.250 metros de altitud sobre el nivel del mar hasta los casi 1.400 metros, ya en la zona de Binto y de la Fuente del mismo nombre, donde la vegetación es más densa con un pinar que da algo de sombra al peregrino. Al llegar al punto más alto se puede contemplar con claridad el campo de volcanes recientes de La Restinga, las laderas del Julan y el Faro de Orchilla. Es también de aquí, desde donde algunos afortunados han podido divisar la isla de San Borondón.

Después de dejar atrás la fuente, subiendo un repecho, encontramos la zona de Tanganasoga, llegando a la piedra de Binto, a unos 1.385 metros de atitud sobre el nivel del mar, donde se encuentra la raya en la que se produce el relevo de los bailarines de Sabinosa con los de El Pinar, quienes han llegado hasta aquí con su patrono San Antón, caminando desde su pueblo por caminos y sendas. El relevo entre estos dos pueblos se hace siempre en armonía, pues las relaciones son estrechas entre ellos.

Los piñeros, precedidos por el guío con su bandera, se meten entre las filas de bailarines de Sabinosa, hasta llegar a la altura de la Virgen; la saludan con una inclinación del Santo y con un rodilla en el suelo, y tras una señal del pito y un «¡Viva la Virgen, viva!», empiezan ellos el toque y el baile.

A unos 9.000 metros del recorrido se llega al punto conocido como Entrada de la Jaranita, por donde pasaba el antiguo camino de El Pinar a Sabinosa. De ahí continúa el camino en dirección a Las Malinas y al pico de Malpaso, cima de la isla de El Hierro con 1.501 metros de altitud, desde donde se pueden contemplar las islas vecinas de Tenerife, La Palmas y La Gomera.

Desde aquí, el camino continúa hacia el Morro de Juan Francisco, que precede a la Cruz de Los Reyes, donde han acudido los bailarines de El Golfo, Isora, San Andrés, El Barrio y Valverde acompañados de sus Santos Patronos. Todos ellos al encontrarse con la Virgen hacen la pertinente reverencia y saludan a los de El Pinar y Sabinosa, uniéndose a ellos, y de esta manera, todos los bailarines de la isla en procesión bajan por las laderas de jable colorado de las faldas de Malpaso hasta llegar a la Cruz de Los Reyes, a 1.350 metros de altitud sobre el nivel del mar, colocando a la Virgen y a los Santos en la cabecera de la gran explanada, precedida por una gran cruz de madera, que da nombre al lugar.

Ahora, es el momento de las loas, la misa y la tendida de los matenles, donde se comparten la comida, bebida y alegrías.

Una vez se ha descansado y comido, las fuerzas parecen volver y continúa la peregrinación. El camino prosigue paralelo a la pista asfaltada existente desde la Cruz de los Reyes hacia Valverde, para llegar al Barranco de los Cepones, situado a 1.370 metros de altitud y a casi 12.000 metros de su comienzo. Es aquí, en la Raya del Cepón, cuando los bailarines de Frontera cogen a la Virgen para llevarla hasta el cruce de la carretera general, donde nuevamente vuelven a portar la Imagen los bailarines de El Pinar en la Raya de La Llanía.

Se llega a la zona conocida como Tabano, una ladera inclinada hacia El Golfo, donde una línea de postes de madera marcan el camino a seguir, hasta llegar al Pico Tenerife. A partir de aquí, aparece envuelto por una densa vegetación, predominando el fayal-brezal de cumbre, y es atravesado por el tradicional camino de San Salvador, que une El Pinar con El Golfo, para al final llegar por carrtera asfaltada a la Piedra de Dos Hermanas, que esta situada a 1.360 metros de altitud sobre el nivel del mar y a unos 13.300 metros del principio del caminio.

Se continúa por una pista asfaltada sobre el jable de Mequena, donde la vegetación se hace cada vez más verde y frondosa, entrándose en el monteverde donde abundan los brezos y las hayas, para llegar nuevamente a la carretera general que une Frontera con Valverde. Se sigue por ésta hasta llegar al Bailadero de Las Brujas, donde el camino se desvía hacia la izquierda para llegar a la Hoya de Fireba, con una altitud de 1.350 metros, y a la Montaña de Los Espinillos. Nuevamente regresa a la carretera, para pocos metros después desviarse a la derecha hasta dar con la Raya de La Mareta, donde la raya de El Pinar acaba y empieza la de Asofa, siendo los bailarines de Isora y San Andrés los que pasan a llevar a la Virgen. Antiguamente estos dos pueblos tenían su propia raya, los de Isora, desde este punto hasta la Cruz del Niño, y los de San Andrés, desde allí hasta la Las Cuatro Esquinas, pero como no disponen de bailarines suficientes en la actualidad, unen las rayas haciéndolas juntos.

El camino entra en la Meseta de Nisdafe, donde están las tierras mejores y más productivas de El Hierro; y enmarcado entre dos muros de piedra se dirige hacia el pueblo de San Andrés, atravesándose la zona de El Jorado y llegar al cruce con la carretera general, a la altura de la Raya Cruz del Niño. Continúa por la zona de Asofa, dejando a su izquierda la montaña que recibe el mismo nombre, para atravesar nuevamente la carretera general que llega a San Andrés. En esta zona se produce el relevo entre los bailarines de Asofa y los bailarines de El Barrio.

A partir de aquí, el camino cruza por las Montañetas la carretera que une San Andrés con el Mirador de La Peña, dejándose atrás la Montaña de San Andrés para entrar en la zona conocida por Las Chamuscadas. Se sigue en dirección a Tiñor, y a la derecha se deja La Albarrada, uno de los primeros poblados de El Hierro, para más adelante, a la izquierda, se deja un camino que llega hasta el Árbol Santo del Garoé, hasta llegar a Tejegüete, que es donde empieza la Raya de La Villa. Esta raya corresponde al pueblo de Tiñor, pero al igual que les ocurre a los bailarines de Isora y San Andrés, éstos se han unido a los de Valverde, debido a que son pocos para formar un grupo de bailarines.

Siguiendo con el camino, se llega a las Albercas de Tejegüete, donde a partir de aquí, el camino pierde en vegetación. Se llega hasta la nueva carretera que une Valverde con Tiñor, para continuar hasta la carretera general cerca de San Andrés por la Subida a Tiñor. Se sale de Tiñor por la vía que se incorpora desde el pueblo hacia la carretera general, donde es nuevamente cortada para adentrarse otra vez en un camino delimitado por paredes de piedra adentrándose en la zona conocida como Las Curvas de Tiñor.

Nuevamente se vuelve a atrevesar la carretera para llegar al cráter de La Caldera, situado a 870 metros y a unos 25.100 metros desde que se iniciara el camino. Desde aquí, se dirige hacia Valverde, pero antes vuelve a cruzar la carretera para llegar a la Montaña de Ajare. Ya desde aquí puede verse la Villa de Valverde, hacia donde el camino se dirige por el Barranco de Santiago, donde se encuentran las Cuevas de Lemos.

Esta zona tiene especial mención, pues en la primera Bajada, fue en estas cuevas donde la Imagen se depositó por los pastores, para avisar al Beneficiado. Cuando la Virgen llega a este punto, la tarde ya ha caído, las campanas de la Villa se oyen repicar y se lanzan voladores en la capital anunciando la cercanía de la Madre Amada. Las autoridades de Valverde recogen en este punto a la Imagen, siendo el Alcalde quien entrega la vara de mando a la Virgen como Alcaldesa mayor. En el barrio de San Juan se encuentra el párroco esperando junto con las cofradías y dovotos, desde donde se inicia una procesión litúrgica hasta llegar a la iglesia de Nuestra Señora de La Concepción, a través de las calles principales de Valverde, donde se habrá puesto fin una vez más, al Camino de la Virgen, con más de 26.000 metros de longitud en las piernas de miles de fieles.

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