Quizás las prendas más peculiares e infrecuentes en los atavíos canarios son los manguitos confeccionados de lana del país y adornados con cintas cosidas, bordados muy simples y botones de vivos colores. Llegaban hasta por encima del codo y en ellos se introducían las mangas de la camisa.
Los hombres usaron la montera cónica hasta principios del siglo XX, unas veces erguida y otras caída hacia un lado. También gastaron la capa al estilo español con la esclavina (capa pequeña) y otros tipos de capotes. Los majos de cuero y luego de cubiertas de automóviles se llevaron hasta mediados del siglo XX.
En cuanto a la indumentaria de los bailarines de La Virgen de Los Reyes, fue exclusiva de los varones, pero hoy es usada también por las feminas. Consta de gorro cilíndrico adornado con plumas de pardela o flores de diferentes materiales, prendas de bisutería y cintas de colores; capa pequeña, lazo o corbata al cuello, faja, delantal y refajo de color rojo, camisa, enagüilla muy adornada, pantalones y calzado, todos de color blanco.
El traje típico
La mujer usaba sombrero de colmo con la copa ovalada y grande, ala tendida y cintillo negro con lazo en un lateral. Debajo, un pañuelo de color que para las ocasiones más formales solían anudar bajo el mentón. Con anterioridad hicieron uso de mantillas y tocas, llegando las mantillas en uso a los principios del siglo XX. La camisa de manga corta pero de mucho diámetro que recorre en finos pliegues. Los justillos se hacían de lana o de seda labrada para los festivos y ocasiones especiales.
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Traje típico
del bailarín herreño - La Bajada
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