La galería de Ícota está situada en el litoral sur de El Hierro, en la zona concocida como Playa Dulce. Fue iniciada en los años cuarenta por un grupo de inversores de Tenerife, los dueños de Santaella, y un contratista herreño, Juan Casañas. Estas obras quedaron paralizadas hasta los años sesenta, cuando los vecinos de La Restinga alentados y dirigidos por un sacerdote destinado en la zona, reformaron con duro trabajo y sacrificio de hombres, mujeres y niños, las instalaciones con el objetivo de llevar agua a su pueblo. Pero no fue hasta 1.976-1.977 cuando se elevó agua de Ícota, tras un proyecto redactado por el Excmo. Cabildo Insular y apoyado por la Administración Central a través de los Planes de Comarca de Cesión Especial.